Por lo tanto, no vale la pena deprimirse por la poesía, no parece necesario poeta, porque hace más de dos mil años ellos mismos ensuciaron la palabra ‘amor’ matándose por ideas, y como lo nuestro no es una abstracción, la imagen de un hecho, ni lo que pueda ser, nos mantendremos al margen de la palabra nueva, eso sí, opuestos siempre a una etiqueta para la indagación profunda, debido a que el amor no es una propiedad exclusiva de nadie.
Fíjate cómo los más duchos querían colocarnos en la limitada situación de elegir entre ser felices, o tener la razón, sin embargo, no escogimos seguirles la corriente por no arruinar la libertad que nos ha permitido amarnos contrario a las estadísticas.
Al final, lo que más les preocupa es crear los ‘polos opuestos’, más grupos dentro de otros grupos. Siempre han buscado dividirnos superficialmente y vienen más organizaciones… Pero definitivamente, Lucia, estamos en pos del hombre universal.
Cierto, como dices, que hace falta discernimiento profundo en la estructura misma del ser, en todo énfasis desmesurado por demostrar el punto, pero como te digo siempre, los poetas, no hacemos milagros, somos mortales como el resto de la gente.
Y si para cantarle a la belleza y su contrario encuentras canciones como cantores, no culpéis a los que os ponen a pensar quienes tal vez son dos o tres. Dejar atrás las trincheras ideológicas, las creencias malditas, el nacionalismo y el espíritu tribal que son formas cautelosas de violencia, es realmente una utopía muy ingenua de alcanzar para una especie dividida por ideologías.
Recuerda, la historia es de los tontos que mantienen vigentes las lecciones aprendidas.
Así Lucia, confío en que te veas a ti misma sin teorías, porque no hay nadie como tú en ningún otro lugar del mundo.
De Ruedas del Tiempo

