About


Roger Rivero se ha consolidado como una curiosidad formidable en la literatura y la música contemporáneas. Como figura central del ensamble Wheels of Time Orchestra, ha desafiado convenciones artísticas explorando múltiples géneros musicales desde una perspectiva conceptual.

En su prolífica carrera literaria, Rivero es autor de nueve poemarios que han cautivado a lectores y a la crítica especializada por igual. Su catálogo bibliográfico incluye las obras Mundos Paralelos (2000), Necrópolis (2005), Curvas de la Espiral (2008), Inteligencia Artificial (2011), La Luz de los Inmortales (2011), Ruedas del Tiempo (2012), Fauna Humana (2014), Xanadú (2023) y La Pared (2023). Sus textos han sido publicados de forma fija en prestigiosas revistas literarias y antologías de España, Estados Unidos, Francia y Chile.

Esta destacada contribución a la poesía hispana ha sido reconocida formalmente con el Premio Internacional de Poesía de la Latin Heritage Foundation (2011) y con una Mención de Honor en el VIII Concurso Internacional de Poesía del Instituto Cultural Latinoamericano (2011, Argentina).

Su célebre poemario Inteligencia Artificial cuenta con el respaldo y estudio formal de la prestigiosa Revista Iberoamericana de la Universidad de Pittsburgh. El análisis académico resalta cómo Rivero, bajo el epíteto de “humanoide poético”, anticipó por más de una década los debates contemporáneos sobre el uso del machine learning en la creación lírica. Su obra, escrita de forma previa al auge de estas tecnologías, explora con maestría los límites entre la sensibilidad humana y el código artificial, consolidándolo como un pionero indiscutible de la tecnopoética iberoamericana. Su inclusión en este ámbito de la alta investigación refuerza la trascendencia de su papel en la cultura literaria, situando su legado más allá de una notoriedad pasajera.


Polos opuestos


Lucia, por haber entrado la letra con golpes, tal vez, la dominación con la razón o por la fuerza, es relevante en el contexto social; y a los hombres, se nos reconoce cuando nada nos impide ser una cuerda de ‘romántico-sentimentales’ a la hora de decir desde el lado izquierdo del cerebro un juego de palabras con sentido.

Por lo tanto, no vale la pena deprimirse por la poesía, no parece necesario poeta, porque hace más de dos mil años ellos mismos ensuciaron la palabra ‘amor’ matándose por ideas, y como lo nuestro no es una abstracción, la imagen de un hecho, ni lo que pueda ser, nos mantendremos al margen de la palabra nueva, eso sí, opuestos siempre a una etiqueta para la indagación profunda, debido a que el amor no es una propiedad exclusiva de nadie.

Fíjate cómo los más duchos querían colocarnos en la limitada situación de elegir entre ser felices, o tener la razón, sin embargo, no escogimos seguirles la corriente por no arruinar la libertad que nos ha permitido amarnos contrario a las estadísticas.

Al final, lo que más les preocupa es crear los ‘polos opuestos’, más grupos dentro de otros grupos. Siempre han buscado dividirnos superficialmente y vienen más organizaciones… Pero definitivamente, Lucia, estamos en pos del hombre universal.

Cierto, como dices, que hace falta discernimiento profundo en la estructura misma del ser, en todo énfasis desmesurado por demostrar el punto, pero como te digo siempre, los poetas, no hacemos milagros, somos mortales como el resto de la gente.

Y si para cantarle a la belleza y su contrario encuentras canciones como cantores, no culpéis a los que os ponen a pensar quienes tal vez son dos o tres. Dejar atrás las trincheras ideológicas, las creencias malditas, el nacionalismo y el espíritu tribal que son formas cautelosas de violencia, es realmente una utopía muy ingenua de alcanzar para una especie dividida por ideologías.

Recuerda, la historia es de los tontos que mantienen vigentes las lecciones aprendidas.

Así Lucia, confío en que te veas a ti misma sin teorías, porque no hay nadie como tú en ningún otro lugar del mundo.

De Ruedas del Tiempo